Cuenca apoya a los migrantes y refugiados con diversos espacios y actividades pensados en los más vulnerables en situación de movilidad.

El Día Mundial de Refugiado se conmemoró el 20 de junio y la Organización No Gubernamental Internacional (HIAS) trabaja con personas en situación de movilidad humana.

En coordinación con la Posada Francisco, un proyecto de la Arquidiócesis de Cuenca, se realizó una Casa Abierta para socializar la labor social que realizan.

Lo social para migrantes y refugiados

El padre Joffre Astudillo, párroco de la parroquia San Francisco de Asís y coordinador de la Posada San Francisco, señaló que la misión es extender el brazo social.

Esta ayuda es a las personas más vulnerables de la sociedad, en situación de mendicidad, migrantes, adultos mayores y niños.

Por más de 20 años, HIAS trabaja con personas migrantes y refugiadas en Ecuador y articula acciones con otras instituciones.

Como parte de la Casa Abierta, la Posada San Francisco abrió sus puertas para que la comunidad conozca sus servicios y el trabajo que realiza con otras organizaciones.

Janeth Poma, coordinadora de HIAS en Cuenca, contó que mantienen un acuerdo para albergar a las personas en situación de movilidad humana que llegan a la ciudad.

Diariamente existe el servicio de alimentación externa con almuerzos y cenas a las personas vulnerables, brindando alrededor de 160 platos de comida.

Tras la pandemia, ha incrementado la migración a la ciudad y en su gran mayoría son personas de nacionalidad venezolana. A ellos se suman colombianos y de varias nacionalidades.

La coordinadora de HIAS explica que, por la situación que se vive en la actualidad en Ecuador existe la llegada de personas a Cuenca procedentes de otras provincias.

La migración también se hace desde Esmeraldas, Guayas y El Oro. “No solo las personas migrantes y refugiadas tienen la necesidad sino nuestra propia población ecuatoriana”, señala.

A nivel nacional, Cuenca es la tercera ciudad a la que llegan personas migrantes y refugiadas, procedentes de varios países.

Una oportunidad para los migrantes y refugiados

La Dirección de Desarrollo Social del Municipio de Cuenca trabaja articuladamente con la Posada San Francisco.

En este año, se firmó un convenio por un monto de 33 mil dólares, que beneficia a más de 50 adultos mayores y 30 niños en situación de mendicidad que son acogidos en este espacio.

Carolina Martínez, directora de Desarrollo Social, explica que existen varios programas gratuitos que benefician a esta población.

Se trata de los Centros de Desarrollo Infantil para los niños, la Casa del Obrero que es un espacio de capacitación y formación para vincular a los adultos en el ámbito laboral.

Igualmente, la Escuela Taller con un espacio de formación en diversas áreas.

Almuerzos a los migrantes y refugiados

Desde las 11:00 llegan los beneficiarios de los almuerzos a la Posada San Francisco, ubicado en la Padre Aguirre y Presidente Córdova.

Son mujeres embarazadas, niños, adultos mayores y familias que esperan un plato de comida.

Zulema de nacionalidad venezolana está embarazada y tiene una niña de dos años. Llegó hace pocos meses a Ecuador junto a su esposo, por falta de oportunidades en su país.

En la Posada San Francisco encontró un espacio de apoyo para ella y su familia; está agradecida por la mano solidaria en su estadía en Cuenca.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *