El presidente Daniel Noboa firmó cuatro secretos ejecutivos (342, 343, 344 y 345) este 27 de marzo de 2026. Con estas disposiciones, concretó el retiro de cinco altos mandos de las Fuerzas Armadas del Ecuador. La medida responde a un proceso administrativo establecido en la normativa vigente.
Los oficiales cumplieron seis meses en situación de disponibilidad desde septiembre de 2025. Por esta razón, la ley obliga a ejecutar su salida del servicio activo. El artículo 119 de la Ley Orgánica de Personal y Disciplina militar fija esta transición de forma automática.
En consecuencia, los uniformados pasan al servicio pasivo del Estado. Sin embargo, mantienen su grado jerárquico. Este mecanismo permite ordenar la carrera militar y asegurar la renovación interna.
La lista incluye a tres generales de la Fuerza Terrestre y dos vicealmirantes de la Fuerza Naval. Entre ellos figura Jaime Vela Erazo, quien lideró el Comando Conjunto. También salen del servicio activo los generales Iván Vásconez, Amílcar Alvear y Fernando Lanas.
Además, se suma el vicealmirante Enrique Aristizábal. Todos ocuparon cargos estratégicos dentro de la estructura militar. Por ejemplo, Vásconez dirigió la Fuerza Terrestre en 2025. En tanto, Alvear, Lanas y Aristizábal desempeñaron funciones clave en operaciones y planificación.
Salidas marcan transición en la cúpula militar
Las fechas de retiro varían según cada caso. Por un lado, las bajas de Lanas, Vela y Aristizábal rigen desde el 3 de marzo. Por otro, Vásconez y Alvear salen oficialmente este 28 de marzo.
Así, el Gobierno completa el ciclo administrativo de este grupo de oficiales. Al mismo tiempo, abre paso a nuevos nombramientos en la cúpula militar. Este proceso busca garantizar la continuidad operativa y la estabilidad institucional.
Finalmente, la decisión se enmarca en una renovación progresiva del mando militar. Con ello, el Ejecutivo mantiene el cumplimiento de la ley y asegura la transición jerárquica dentro de las Fuerzas Armadas.
