La producción de petróleo de la empresa estatal Petroecuador registró una disminución del 4,1% en el primer semestre de 2025. La falta de inversión, la vulnerabilidad a fenómenos naturales y otros factores influyeron directamente en la caída.
Producción petrolera en descenso
Entre enero y junio de este año, la producción de crudo alcanzó 67,3 millones de barriles de petróleo, con un promedio de 371 767 barriles diarios. Esta cifra fue 4,1% menor a la registrada en el mismo período de 2024, según datos del informe estadístico mensual.
Razones de la caída de la producción petrolera
La baja producción responde a una combinación de factores internos y externos. Emergencias operativas en los campos, mantenimientos programados en varias instalaciones y fenómenos naturales como deslizamientos de tierra redujeron la capacidad de bombeo y transporte de crudo, afectando el desempeño del sector.
Rotura de oleoducto en Esmeraldas
Uno de los eventos más críticos del primer semestre ocurrió el 13 de marzo de 2025, cuando un deslizamiento de tierra provocado por fuertes lluvias causó la rotura del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) en la provincia de Esmeraldas. La emergencia generó un derrame de crudo, obligó a suspender temporalmente el transporte y llevó al cierre de decenas de pozos petroleros.
La ruptura del SOTE también desató una crisis ambiental y social que impactó a más de 500 000 personas en Esmeraldas, con afectaciones a comunidades, fuentes de agua y actividades económicas. Aunque Petroecuador implementó acciones de contingencia, la magnitud del daño evidenció la vulnerabilidad de la infraestructura petrolera frente a los fenómenos naturales.
Como consecuencia, marzo fue el mes de mayor impacto en la producción del semestre.
Cierre de pozos en el ITT
El descenso coincidió con la reducción progresiva del bloque 43 ITT (Ishpingo-Tambococha-Tiputini), ubicado en una parte del Parque Nacional Yasuní, en Orellana. Este proceso responde al cumplimiento del mandato popular emitido en la consulta de 2023, que dispuso el cierre de operaciones en esa zona.
Durante 2024, el Gobierno de Daniel Noboa cerró 10 pozos del campo ITT y para este año prevé clausurar otros 48, según el Ministerio de Energía.
El retiro de crudo de este bloque, uno de los más productivos del país, aceleró el descenso de la producción nacional. En el primer semestre, el ITT registró una caída del 13,3% frente al mismo período de 2024. También disminuyeron su producción los campos Libertador y Armadillo.
Falta de estrategia petrolera en el Ecuador
Para Miguel Robalino, experto en temas petroleros, la caída también responde a la ausencia de planes estratégicos efectivos y a la escasa inversión en exploración. Aunque existen lineamientos, estos no se ejecutan de manera adecuada.
“La repotenciación de la infraestructura y la modernización tecnológica han quedado rezagadas, lo que impacta en la capacidad operativa”, señaló Robalino.
Energía y reservas en riesgo
La crisis eléctrica del país también golpea al sector. Los campos petroleros consumen alrededor de 230 megavatios, lo que, en un escenario de déficit energético, incrementa los riesgos de producción.
Otro punto crítico es la disminución de reservas probadas. Sin campañas de exploración, el país no repone el crudo que extrae. Según el experto, por cada barril extraído debería garantizarse al menos otro en reservas, pero esta norma no se cumple.
Inversión y política clara
Robalino considera que Ecuador necesita atraer inversión privada bajo reglas claras y contratos que beneficien tanto al Estado como a los inversionistas. La falta de una política energética de largo plazo es vista como la raíz de los problemas actuales. “Sin planificación a 10 o 30 años, la producción seguirá cayendo”, señaló.
Las perspectivas para el segundo semestre no son alentadoras. En julio se registraron las peores cifras de más de 20 años. Los oleoductos, tanto el SOTE como el OCP, interrumpieron sus actividades por más de tres semanas, debido al avance de la erosión regresiva del río Coca, en Sucumbíos. Esto obligó a cerrar más de 2 000 pozos, tanto de Petroecuador como de empresas privadas.
