La producción petrolera de Petroecuador, sin incluir a las operadoras privadas, cayó 10,8 % entre enero y septiembre de 2025, según su informe estadístico mensual. La estatal generó 93,4 millones de barriles, con un promedio de 341 983 barriles diarios, muy por debajo de los niveles observados hace más de cinco años.
Factores detrás de la caída de la producción petrolera en Ecuador 2025
La principal causa del desplome fueron los paros en la infraestructura de transporte, que frenaron el envío de crudo a refinerías y terminales de exportación.
En 2025, el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) acumuló miles de horas de paralización por tomas clandestinas, deslizamientos y daños estructurales.
Marzo: 143 horas detenido.
Junio: 132 horas por fallas en el kilómetro 86.
Julio: 556 horas por erosión regresiva en los ríos Quijos y Loco, afluentes del río Coca, que obligó al reemplazo de más de 200 metros de tubería.
Agosto: nuevas interrupciones por variaciones de presión y alto stock en el Terminal Balao.
Estos eventos frenaron operaciones en campos clave y redujeron el volumen disponible para procesamiento y exportación.
Caída en campos estratégicos y contraste entre bloques
La caída no solo provino de la red de oleoductos. Campos estratégicos también redujeron su aporte:
Eden Yuturi: –11,3 %
Auca: –16,2 %
Aunque bloques como Dumbique (+74,9 %) y Pañacocha (+8,8 %) mostraron incrementos, estos no compensaron la pérdida general.
Caída acelerada en el Bloque 43-ITT
El Bloque 43-ITT (Ishpingo, Tambococha y Tiputini), uno de los pilares de la producción nacional, redujo su extracción 18,2 % entre enero y septiembre de 2025. Pasó de 13,49 millones a 11,04 millones de barriles, como parte del proceso de cierre dispuesto por la consulta popular de 2023.
El tema volvió al centro del debate cuando Yasunidos denunció al Gobierno de Daniel Noboa ante la Corte Constitucional por presunto incumplimiento del mandato. Alega que aún se extraen 44 000 barriles diarios, pese a que la sentencia ordenaba suspender la producción en un año. El Gobierno defiende un retiro en cinco años por razones técnicas y de seguridad.
Impacto fiscal y dudas sobre las metas oficiales
La caída en la producción presiona las finanzas públicas. La Proforma 2026 estima ingresos petroleros por 3 156 millones de dólares, con un precio de referencia de 53,50 dólares por barril y un menor volumen disponible.
En la COP30, la ministra Inés Manzano afirmó que Ecuador “no puede abandonar los combustibles fósiles” a corto plazo, mientras que la viceministra María Daniela Conde, semanas atrás, proyectó cerrar 2025 con 500 000 barriles diarios, una meta que expertos consideran poco realista.
Nelson Baldeón, consultor petrolero, explica que la producción cae porque no se ha hecho el mantenimiento a tiempo, hay fallas constantes en los campos y el plan para subir la producción está detenido desde 2023.
A esto se suma la falta de inversión, que impide reparar pozos, perforar nuevos y aplicar métodos para sacar más petróleo de los mismos yacimientos. Con tan poca inversión, se acelera el declive natural de los pozos. “No es un tema geológico ni constitucional; es falta de ejecución, de caja y de liderazgo técnico”, agregó.
Años de caída petrolera en Ecuador
La caída de este 2025 se suma a una tendencia que se ha prolongado varios años. Según el Banco Central del Ecuador, en 2018 la producción nacional, entre Petroecuador y operadoras privadas, bordeaba los 517 000 barriles diarios. En 2019 repuntó ligeramente hasta 559 143 barriles diarios, pero desde entonces inició un descenso sostenido.
Para 2025, el promedio nacional entre enero y septiembre retrocedió a 436 953 barriles por día, un nivel que evidencia el deterioro operativo del sector y la menor capacidad de aporte de la estatal. Mientras Petroecuador concentra la mayor parte de la contracción, las operadoras privadas han mantenido este año un desempeño más estable, alrededor de 95 000 barriles diarios.
