Los fiscales dijeron el viernes que el caso de pena de muerte contra Luigi Mangione por el homicidio del CEO de UnitedHealthcare, Brian Thompson, debe continuar sin impedimentos, instando a una jueza a rechazar la solicitud de la defensa de desestimar los cargos y descartar la pena capital debido a las declaraciones públicas de la secretaria de Justicia, Pam Bondi, que sugieren que Mangione merece la ejecución.
La oficina de la fiscalía federal en Manhattan también pidió a la jueza federal Margaret Garnett que niegue el intento de la defensa de suprimir ciertas pruebas recolectadas durante el arresto el año pasado, incluyendo una pistola de 9 mm, un cuaderno en el que las autoridades dicen que Mangione describió su intención de “eliminar” a un ejecutivo de seguros y declaraciones que hizo a la policía.
“La publicidad previa al juicio, incluso cuando es intensa, no es en sí misma un defecto constitucional”, escribieron los fiscales en un documento judicial de 121 páginas, citando fallos previos de la Corte Suprema y de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Estados Unidos.
En cuanto a las pruebas, que los abogados de Mangione sostienen que fueron recolectadas sin una orden judicial y sin que se le leyeran sus derechos, los fiscales dijeron que los agentes de policía estaban justificados al registrar la mochila del sospechoso para asegurarse de que no hubiera objetos peligrosos. Sus declaraciones a los agentes, dijeron, fueron voluntarias y hechas antes de que estuviera bajo custodia policial.
En lugar de desestimar el caso por completo o impedir que el Gobierno busque la pena de muerte, argumentaron los fiscales, las preocupaciones de la defensa pueden abordarse mejor interrogando cuidadosamente a los posibles jurados investigadores sobre su conocimiento del caso y asegurando que se respeten los derechos de Mangione durante el juicio.
“Lo que el acusado presenta como una crisis constitucional es simplemente una reformulación de argumentos” rechazados en casos anteriores, dijeron los fiscales. “Ninguno justifica la desestimación de la acusación ni la exclusión categórica de un castigo autorizado por el Congreso”.
Mangione, de 27 años, se ha declarado inocente de los cargos estatales y federales de homicidio.
En septiembre, una jueza desestimó los cargos estatales de terrorismo en su contra, pero mantuvo el resto del caso —incluyendo un cargo de homicidio intencional— en vigor. Debe volver a la corte en el caso estatal el 1 de diciembre mientras sus abogados buscan impedir que los fiscales usen gran parte de las mismas pruebas incautadas durante su arresto.
La próxima cita de Mangione en el caso federal es el 9 de enero.
Thompson, de 50 años, murió el 4 de diciembre de 2024, al llegar a un hotel de Manhattan para la conferencia anual de inversionistas de su compañía. Un video de vigilancia mostró a un hombre enmascarado disparándole por detrás. La policía dice que “retrasar”,“negar” y “deponer” estaban escritas en la munición, imitando una frase utilizada para describir cómo las aseguradoras evitan pagar reclamaciones.
Mangione, el heredero con educación en la Ivy League de una adinerada familia de Maryland, fue arrestado cinco días después mientras desayunaba en un restaurante McDonald’s en Altoona, Pensilvania, a unos 370 kilómetros al oeste de Manhattan.

Bondi anunció en abril que estaba ordenando a los fiscales federales que buscaran la pena de muerte, declarando incluso antes de que Mangione fuera formalmente acusado que la pena capital era justificada por un “homicidio premeditado y a sangre fría que conmocionó a Estados Unidos”.
La defensa argumentó en un escrito presentado en septiembre que el anuncio de Bondi —que siguió con publicaciones en Instagram y una aparición en televisión— mostró que la decisión se basó en la política, no en el mérito. También dijeron que sus comentarios contaminaron el proceso del jurado investigador que resultó en su acusación unas semanas después.
Las declaraciones de Bondi y otras acciones oficiales —incluyendo una exposición del detenido ante las cámaras, cuidadosamente coreografiada en la que Mangione fue conducido por un muelle de Manhattan por agentes armados, y el desprecio del Gobierno de Trump por los procedimientos establecidos para la pena de muerte— “han violado los derechos constitucionales y estatutarios del señor Mangione y han perjudicado fatalmente este caso de pena de muerte”, dijeron sus abogados.
Trump, quien supervisó una serie sin precedentes de 13 ejecuciones al final de su primer mandato, también ha dado opiniones sobre Mangione a pesar de las reglas del tribunal contra cualquier publicidad previa al juicio que pudiera interferir con el derecho a un juicio justo.
“Le disparó a alguien por la espalda, tan claro como me estás mirando tú a mí o yo a ti. Disparó, parecía un asesino puro”, dijo Trump a Fox News en septiembre.
En su escrito del viernes, los fiscales federales respondieron que los comentarios de Bondi eran irrelevantes para el proceso porque no hay pruebas de que los miembros del jurado investigador que votaron para acusar a Mangione hayan sido influenciados.
“Este argumento, como otros, se basa en conjeturas en lugar de pruebas”, dijo el equipo de la fiscalía.
Tampoco la defensa ha citado algún precedente “que sugiera que los comentarios públicos hacen incapaz a un jurado investigador de cumplir con su función constitucional”, agregaron.
