Ecuador rompió relaciones diplomáticas con Cuba y sumó así el cuarto país con el que corta vínculos desde que el presidente Daniel Noboa asumió el poder. La decisión se produce en un escenario de tensiones internacionales para el país andino, que además mantiene una guerra comercial con Colombia cuyo desenlace aún no se vislumbra.
En apenas dos años de gobierno, la administración de Noboa ha acumulado rupturas diplomáticas con varios gobiernos de izquierda en América Latina. Además, Ecuador dejó de reconocer a la República Árabe Saharaui Democrática y respaldó la posición de Marruecos, que propone convertir al Sáhara Occidental en una autonomía bajo soberanía marroquí.
Ruptura diplomática con Cuba
El Gobierno ecuatoriano ordenó la expulsión del embajador cubano en Quito, Basilio Gutiérrez, junto con todo el personal diplomático de la isla. Al mismo tiempo, retiró al embajador ecuatoriano en La Habana, José María Borja.
La decisión sorprendió porque no existía un episodio público de confrontación entre ambos países. Las dos administraciones mantienen posturas políticas opuestas, pero no se había registrado un conflicto reciente que anticipara una ruptura diplomática.
Ecuador tampoco adoptó una medida similar en el pasado, incluso durante episodios de mayor tensión. En 1981, por ejemplo, la embajada ecuatoriana en La Habana sufrió una invasión para arrestar a disidentes del líder cubano Fidel Castro que buscaban refugio. A pesar de ese hecho, el país no rompió relaciones en ese momento.
Noboa tomó la decisión pocas horas antes de viajar a Estados Unidos. El mandatario participará allí en una cumbre con varios presidentes latinoamericanos de derecha y el expresidente estadounidense Donald Trump.
Tensiones regionales y guerra comercial
Las tensiones diplomáticas de Ecuador con varios países comenzaron en abril de 2024. En ese momento, el Gobierno de Noboa ordenó el asalto a la embajada de México en Quito para capturar al exvicepresidente Jorge Glas, figura cercana al correísmo.
El Gobierno mexicano había concedido asilo a Glas después de que el exfuncionario afirmara que sufría persecución política. Tras la operación policial, Ecuador rompió relaciones con México. En solidaridad con ese país, Venezuela y Nicaragua también cortaron vínculos con Quito.
La ruptura diplomática tuvo consecuencias regionales. Ninguno de estos tres países envió representantes a la Cumbre Iberoamericana 2024, que se celebró en la ciudad ecuatoriana de Cuenca.
Noboa mantiene una postura firme frente a la posibilidad de retomar relaciones con México. El mandatario ha señalado que no aceptará liberar a Glas como condición para restablecer los vínculos diplomáticos. El exvicepresidente permanece detenido en la llamada Cárcel del Encuentro, una prisión construida durante el actual gobierno con un modelo similar al aplicado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele.
El caso del asilo de Glas y el ingreso de fuerzas ecuatorianas a la sede diplomática mexicana se tramita actualmente en la Corte Internacional Penal de La Haya.
La captura del exvicepresidente también deterioró la relación con Colombia. El presidente Noboa y su homólogo colombiano, Gustavo Petro, protagonizaron varios desencuentros que desembocaron en una guerra comercial.
El conflicto comenzó con aranceles mutuos del 30 %. Posteriormente, ambos países elevaron esas tarifas al 50 %. Ecuador suspendió el diálogo después de acusar a Colombia de no reforzar el control fronterizo para frenar el ingreso de cocaína, fenómeno que el Gobierno ecuatoriano vincula con la crisis de violencia criminal que atraviesa el país.
En respuesta al primer arancel ecuatoriano del 30 %, Colombia aplicó la misma tarifa a 72 productos y prohibió el ingreso terrestre de varios de ellos. Entre los afectados figuran productos clave de la canasta exportadora ecuatoriana, como el banano y el camarón.
El Gobierno colombiano también suspendió el suministro de electricidad hacia Ecuador, un apoyo clave para enfrentar los déficits energéticos de los últimos años. Quito respondió con otra medida: elevó de 3 a 30 dólares por barril la tarifa para transportar petróleo colombiano a través de oleoductos ecuatorianos.
