La inclusión financiera en Ecuador es uno de los principales desafíos para el desarrollo económico.

Aunque el sistema financiero ecuatoriano ha mostrado indicadores sólidos durante 2026, el acceso al crédito formal aún no llega a todos, especialmente para familias de bajos ingresos, emprendedores y pequeños negocios.

Marco Rodríguez, director ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca), señaló que el acceso al financiamiento es una herramienta fundamental para combatir la pobreza, dinamizar la economía y generar mayores oportunidades.

El crédito bancario, los servicios financieros digitales y la bancarización son elementos claves para fortalecer la inclusión económica y social.

El acceso al crédito en Ecuador
Según el Global Findex 2025 del Banco Mundial, solo el 16,1% de la población adulta ecuatoriana accedió a un préstamo formal durante 2024.

Esto significa que solo dos de cada 10 ecuatorianos obtuvieron financiamiento mediante bancos, cooperativas o mutualistas. Una gran parte del resto de la población recurre a mecanismos informales como el chulco.

El limitado acceso al crédito formal en Ecuador ha generado preocupación dentro del sector financiero debido a que restringe la capacidad de inversión de hogares y empresas.

La falta de financiamiento afecta directamente la adquisición de vivienda, educación, emprendimientos productivos y expansión empresarial. Son elementos considerados esenciales para el crecimiento económico y la generación de empleo.

Regulación de tasas y acceso al crédito formal
Uno de los principales factores que ha incidido en la baja inclusión financiera ecuatoriana es el control normativo de las tasas de interés aplicado desde hace casi dos décadas, dice Rodríguez.

La regulación buscaba inicialmente ampliar el acceso al financiamiento y promover la producción nacional; sin embargo, diversos estudios evidencian que el efecto ha sido contrario.

Rodríguez señala que los límites normativos, poco técnicos, de tasas en Ecuador han provocado que se entreguen mayores montos de crédito, pero en menos operaciones. Es decir, se ha concentrando el financiamiento en menos manos y reduciendo la inclusión financiera.

“Se requiere trabajar en los cambios regulatorios que aborden la problemática real que está impulsando a los ecuatorianos fuera del sistema financiero formal”.

La inclusión financiera no solo representa acceso a préstamos bancarios. También implica la posibilidad de utilizar cuentas de ahorro, pagos digitales, transferencias electrónicas, aplicaciones móviles y herramientas tecnológicas que faciliten la participación económica de toda la población ecuatoriana.

Mujeres lideran crecimiento de la cartera crediticia
Uno de los avances más importantes registrados por la banca privada ecuatoriana durante los últimos años corresponde al incremento del acceso financiero para las mujeres.

Entre marzo de 2023 y marzo de 2026, la cartera de crédito destinada a mujeres pasó de 9 706 millones a 12 559 millones de dólares, reflejando un crecimiento promedio anual del 9%.

Actualmente, más de 1,5 millones de mujeres mantienen operaciones vigentes con bancos privados en Ecuador.

Los segmentos con mayor participación corresponden al crédito de consumo y al microcrédito, herramientas financieras que han permitido fortalecer emprendimientos, negocios familiares y actividades productivas lideradas por mujeres en distintas provincias de Ecuador, según información de Asobanca.

El fortalecimiento de la inclusión financiera femenina también responde a estrategias de educación financiera, innovación tecnológica y productos bancarios adaptados a las necesidades específicas de las clientas, dice Rodríguez.

Depósitos y créditos consolidan confianza en la banca privada
Los indicadores financieros reportados por la Superintendencia de Bancos reflejan un escenario positivo para el sistema bancario ecuatoriano durante el primer cuatrimestre de 2026.

A abril de 2026, los depósitos alcanzaron 62 700 millones de dólares, registrando un crecimiento anual del 13,4%. Paralelamente, la cartera de crédito llegó a 53 412 millones de dólares, con una expansión del 12,8%.

Del total de créditos colocados por la banca privada, el 59% se destinó a sectores productivos, mientras que el 41% apoyó el consumo de los hogares ecuatorianos.

Este comportamiento evidencia el respaldo de las entidades financieras a la recuperación económica, la producción nacional y la generación de empleo, señala Rodríguez.

La solidez del sistema financiero ecuatoriano también se refleja en sus niveles de solvencia. A abril de 2026, el índice de solvencia alcanzó el 13,3%, superando ampliamente el mínimo regulatorio del 9%.

Asimismo, el nivel de provisiones permitió cubrir 2,1 veces la cartera improductiva, mientras que el patrimonio total de los bancos privados llegó a 7 642 millones de de dólares, según Asobanca.

La morosidad bancaria se mantuvo en niveles controlados, ubicándose en 3,1%, con una ligera reducción frente al mismo periodo del año anterior. Rodríguez indica que este resultado responde a políticas técnicas de colocación crediticia y manejo prudente del riesgo financiero.

El Banco del Pacífico consolidó una estrategia para entregar financiamiento productivo en Ecuador. Está orientada a empresas corporativas, empresariales y pequeñas compañías.

Desde marzo de 2025 hasta marzo de 2026, el Banco del Pacífico colocó cerca de 1 500 millones de dólares en nuevos préstamos netos para impulsar la economía nacional.

Según Iván Andrade Apunte, presidente ejecutivo del Banco del Pacífico, se busca fortalecer al sector productivo ecuatoriano y, por ende, apoyar la generación de empleo, dinamizar inversiones y acompañar el crecimiento empresarial.

Digitalización bancaria transforma hábitos de los ecuatorianos
La transformación digital del sistema financiero ecuatoriano se consolida como uno de los principales motores de inclusión financiera y bancarización.

Actualmente, las aplicaciones móviles bancarias, transferencias electrónicas y plataformas digitales son los canales más utilizados por los ecuatorianos para realizar pagos y operaciones financieras.

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Durante 2024 se realizaron 1 790 millones de transacciones bancarias en Ecuador, movilizando 535 843 millones de dólares, equivalentes a 4,3 veces el Producto Interno Bruto nominal ecuatoriano.

Las cifras muestran que siete de cada 10 transacciones bancarias fueron efectuadas mediante canales digitales y que el uso de aplicaciones móviles ya supera a la atención en ventanillas físicas.

Más de 12,3 millones de usuarios utilizaron servicios móviles bancarios en 2024, generando más de 970 millones de transacciones digitales, equivalente al 54% del total de operaciones financieras.

El avance de la tecnología financiera en Ecuador también evidencia equidad en el acceso digital. Mujeres y hombres participaron prácticamente en iguales proporciones dentro del ecosistema de pagos electrónicos y servicios financieros digitales.

En el caso de las empresas, el 78,5% de las transacciones fueron realizadas mediante internet banking, movilizando más de 206 441 millones de de dólares durante el año pasado.

Perspectivas económicas positivas para Ecuador en 2026
Las proyecciones del Banco Central del Ecuador anticipan un crecimiento económico de 2,5% para 2026, consolidando un escenario de recuperación gradual y estabilidad macroeconómica.

El organismo considera que las actuales condiciones financieras permiten generar un entorno favorable para el financiamiento de hogares, emprendimientos y empresas productivas.

Para el sector bancario, dice Rodríguez, la expansión del crédito formal, el fortalecimiento de la inclusión financiera y la digitalización serán factores determinantes para impulsar la economía ecuatoriana durante los próximos años.

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