Las Fuerzas Armadas de Irán afirmaron este domingo (10.05.2026) que establecieron un «nuevo sistema jurídico y de seguridad» en el estrecho de Ormuz, lo que aportará «ventajas en los planos económico, de seguridad y político», y advirtieron que los países que apliquen las sanciones de Estados Unidos contra la República Islámica afrontarán dificultades para transitar por esa estratégica vía marítima.
«A partir de ahora, los países que sigan a Estados Unidos en la aplicación de sanciones contra la República Islámica de Irán se enfrentarán sin duda a problemas al atravesar el estrecho de Ormuz», declaró el portavoz del Ejército iraní, el general de brigada Mohammad Akraminia, en una entrevista con la agencia IRNA, donde aseguró que su país ejerce ahora un control «fundamental y estratégico» sobre el estrecho.
Según el jefe militar, esta nueva situación podría tener efectos económicos, políticos y de seguridad, e incluso contribuir a neutralizar las sanciones secundarias estadounidenses y parte de las sanciones primarias. «Hoy ejercemos soberanía sobre el estrecho de Ormuz y cualquier embarcación que quiera atravesarlo deberá coordinar con nosotros», señaló.
Potencial geopolítico
Teherán mantiene cerrado el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel. El tráfico de bienes y mercancías se ve limitado, por un lado, por el bloqueo estadounidense impuesto a los puertos iraníes y, por otro, por las restricciones impuestas por Teherán, que autoriza a cuentagotas el paso por el estrecho.
Akraminia, en tanto, aseguró que hasta ahora Irán no había utilizado plenamente el potencial geopolítico del estrecho y permitía el tránsito tanto de aliados como de adversarios. Sin embargo, el conflicto llevó a Teherán a aprovechar esta capacidad estratégica y a redefinir el marco de control sobre la ruta marítima, por donde transita el 20 por ciento del petróleo mundial e importantes cantidades de gas natural y otras materias primas clave para la economía global.
El gobierno estadounidense anunció el 1 de mayo nuevas sanciones contra los intereses iraníes y advirtió de represalias a los buques que paguen a las autoridades de Teherán para atravesar este estrecho.
