Un análisis conjunto de ProPublica y Documented de bases de datos laborales federales y estatales reveló que los empleados robaron más de $52 millones de dólares a trabajadores de restaurantes de Nueva York durante un período de cinco años.

Esa cifra (2017-2021) es superior a la de cualquier otro sector laboral en el estado, lo que representa más del 25% de todos los casos de robo de salarios denunciados en Nueva York. Más grave aún, el problema sigue y es casi seguro que el número real sea aún mayor. El Departamento de Trabajo de EE.UU. (DOL) ha estimado que en total los empleadores neoyorquinos roban a sus trabajadores hasta $1 mil millones de dólares cada año, comentó el portal New York East Here.

El grupo incluye meseros y repartidores, pero también gente que no está frente al público: lavaplatos, cocineros, ayudantes de cocina, entre otros. Las personas con mayor probabilidad de sufrir el robo de sus salarios son precisamente aquellas de las que más depende el sector. Más del 60% de los trabajadores de restaurantes que viven en la ciudad de Nueva York son inmigrantes, ratificó un estudio de 2020 de la Oficina del Contralor del estado Nueva York, y los expertos laborales estiman que aproximadamente uno de cada cinco no tiene estatus migratorio regular.

Esto no es una coincidencia. Expertos laborales afirman que el robo de salarios es frecuente en la industria de los restaurantes debido a que su fuerza laboral está compuesta en gran parte por inmigrantes indocumentados, quienes son menos propensos a denunciar debido a su estatus migratorio.

Las tácticas no son sutiles cuando finalmente se documentan. Por ejemplo, en el restaurante Brioso en Staten Island (NYC), los investigadores descubrieron que el copropietario deducía 5% de las propinas de los trabajadores “supuestamente para pagar el sistema informático”, a veces los obligaba a comprar uniformes y les cobraba por platos rotos, todo ello en violación de la ley de Nueva York. Cuando un empleado se quejó el dueño respondió amenazando con denunciarlo ante las autoridades de inmigración.

En noviembre, los dueños de Brioso llegaron a un acuerdo extrajudicial con 12 demandantes por $700,000 dólares, aproximadamente cinco años después de que los trabajadores presentaran sus primeras quejas. El restaurante siguió funcionando y recibiendo clientes durante todo ese tiempo.

¿Qué puede hacer el público?

Por supuesto los trabajadores pueden denunciar, pero a muchos el proceso se les hace muy riesgoso y lento. En realidad, las críticas gastronómicas y las infracciones no son mundos aparte, y los clientes bien pueden revisar cómo el restaurante que visitan o donde piden comida trata a sus empleados, y decidir si lo apoyan o no. Lo mismo aplica para otros sectores comerciales.

La Oficina del Contralor de la Ciudad de Nueva York creó una herramienta de transparencia pionera precisamente porque la información existía, pero no llegaba al público: El Panel de Violaciones Laborales, lanzado el Día del Trabajo de 2024 bajo la dirección del entonces contralor Brad Lander y ahora mantenido por Mark Levine, es la primera herramienta a nivel de toda la ciudad para rastrear y analizar las infracciones laborales en los cinco distritos, abarcando agencias gubernamentales federales, estatales y municipales.

Cubre el robo de salarios, las infracciones de seguridad, la actividad antisindical ilegal y la discriminación. La sección “Muro de la Vergüenza de los Empleadores” recopila datos de 10 categorías de infracciones laborales, incluyendo despidos injustificados, violaciones del salario mínimo, robo de salarios e infracciones de las leyes de seguridad laboral. Los restaurantes aparecen en él, pero la prensa gastronómica no lo menciona.

En la base de datos pública de la Contraloría de NYC figuran muchos restaurantes prestigiosos y galardonados. Además, el panel de control del Departamento de Trabajo del estado de Nueva York (NYS DOL) está disponible en dol.ny.gov. También la herramienta Violation Tracker, de la organización Good Jobs First.

La magnitud de la aplicación de la ley revela lo vasto del problema. La organización Good Jobs First recibió datos sobre más de 77,000 acciones coercitivas llevadas a cabo por el DOL del estado Nueva York entre 2013 y 2023, que supusieron multas por valor de $434 millones de dólares. También descubrieron que el sector de restaurantes presenta un patrón de reincidencia bien documentado. Si bien las grandes cadenas lideran la lista de infracciones reiteradas, los datos dejan claro que el problema es generalizado y estructural en todo el sector, y no se trata de unos pocos casos aislados en los distritos periféricos.

El robo de salarios puede incluir la falta de pago del salario mínimo, las horas extras, el robo de propinas, la clasificación errónea de empleados como contratistas independientes, el fraude en la nómina y la falta de concesión de los recesos obligatorios para comer y descansar.

La complejidad de las normas de Nueva York sobre el crédito por propinas, que permiten a los restaurantes pagar a los trabajadores que reciben propinas un salario base menor si las propinas cubren la diferencia crea un sistema que, por diseño, dificulta que los trabajadores lo auditen por sí mismos. Teófilo Reyes, director de programas de Restaurant Opportunity Centers United (ROC), afirma que este complejo sistema facilita la explotación laboral.

Los datos sobre la aplicación de la ley también muestran la lentitud con la que se hace justicia, cuando finalmente llega. Los trabajadores a quienes se les ha robado el salario a menudo se ven obligados a buscar otros empleos, depender del apoyo familiar, solicitar asistencia pública o mudarse a otro estado o, en el caso de los inmigrantes, salir del país, según defensores citados en la investigación de ProPublica. Magdalena Barbosa, de Catholic Migration Services, lo expresó claramente: se trata de los trabajadores con los salarios más bajos, personas que necesitan ese dinero para pagar el alquiler y comprar alimentos. No en el futuro, sino al momento.

Como señaló la concejal Shahana Hanif en diciembre de 2025 a las afueras del restaurante Indian Spice en Park Slope -donde los trabajadores siguen a la espera del pago de 3 millones de dólares-, «El robo de salarios no es un accidente; es un modelo de negocio».

Si usted ha sido víctima de robo de salario revise la página del Departamento de Trabajo (DOL) del estado Nueva York o llame a los números (518) 457-9000 y (888) 4-NYSDOL (888-469-7365).

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