El ataque con drones perpetrado el 17 de mayo contra la central nuclear de Barakah, en Emiratos Árabes Unidos, supuso una «grave riesgo para la seguridad nuclear», declaró este viernes el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi.
Cualquier ataque de este tipo es «un tabú», agregó. Emiratos Árabes Unidos atribuyó el incidente a milicias proiraníes de Irak, el cual ocurre tras semanas de ataques con drones y misiles iraníes durante el conflicto en Medio Oriente.
El ataque alcanzó una instalación eléctrica de la planta, lo que amenazó con provocar su cierre, y Grossi advirtió que «los ataques contra instalaciones nucleares destinadas a fines pacíficos son inaceptables».
